martes, 19 de marzo de 2013

Batalla del 19 de Marzo

19 de Marzo.jpg


La Batalla del 19 de marzo o Batalla de Azua fue la primera gran batalla en defensa de la independencia dominicana y se libró el 19 de marzo de 1844, en Azua. Una fuerza de 2,200 tropas dominicanas, una parte del ejército del sur, dirigidas por el general Pedro Santana, derrotaron a una fuerza de 10,000 soldados del ejército haitiano encabezada por el general Souffrand.


Historia


Luego de Proclamada la Independencia, nuestro país fue escenario de diferentes batallas, una que marco el antes y el después fue la reconocida Batalla del 19 de marzo de 1844 en la provincia de Azua de Compostela.


En esta fecha se libró la primera gran acción de guerra entre tropas dominicanas y las fuerzas invasoras haitianas, encabezadas por el entonces Presidente Charles Hérard, la cual tuvo lugar en la entrada de Azua, camino a San Juan de la Maguana.


Una vez Charles Hérard se dio cuenta del Movimiento Independentista de 1844 preparó su ejercito con fin de combatir a los dominicanos, saliendo de Puerto Príncipe con 30,000 hombres divididos entre 10,000.


Una al mando del General Pierret quien tomó las ciudades de Puerto Plata y Santiago, y la otra comandada por Hérard, que se dirigía a hacia Azua, y finalmente la de Neyba, al mando del General Souffront.


Mientras en la parte dominicana se encontraba el General Pedro Santana que estuvo acompañado por Antonio Duvergé, quien estaba encargado de velar por los diferentes lados durante la batalla.


Las tropas dominicanas estaban posicionadas en puntos estratégicos en la ciudad de Azua , conformadas por 2,500 soldados, entre los que se encontraban hateros y monteros, que formaban el ejército de Pedro Santana. Entre los soldados se encontraban jóvenes azuanos que habían sido entrenados por Duvergé y Francisco Soñé.


Para combatir el ejército haitiano Santana formó dos líneas compuestas por dos cañones, uno a cargo de Francisco Soñé, y la otra por el Teniente José del Carmen García.


Datos históricos revelan que la batalla inició alrededor de la 7:30 de la mañana, donde los dominicanos vencieron a los haitianos, aunque no se sabe con exactitud el número de muertos de ambos países, lo que si se sabe es que los haitianos se vieron obligados a salir del territorio dominicano.


Otros militares que combatieron fueron, los soldados Valentín Alcántara y Vicente Noble. Al centro de la defensa dominicana una pieza de arma y el grueso de las tropas comandadas por Juan Esteban Ceara, Lucas Díaz y Luís Álvarez.


Cada 19 de marzo es motivo de fiesta en la Provincia sureña, donde autoridades gubernamentales se trasladan a celebrar un año más de tan importante gesta, y solo en azua es declarado día de fiesta.


Organización de las tropas

Las tropas dominicanas estaban distribuídas de la siguiente manera:


En el Camino del Barro (noroeste del pueblo), la fuerza de la fusilería azuana comandada por el capitán Vicente Noble;


En el Fuerte Resolí, en un pequeño cerro al norte y en la orilla derecha del Río Vía, 200 hombres al mando de Nicolás Mañón (Nota: no confundir este fuerte con el localizado en Najayo Arriba, San Cristóbal);


En centro de la villa, frente al camino de San Juan, se encontraban dos cañones, uno manejado por Francisco Soñé y otro por José del Carmen García;


En Los Conucos y camino a Las Clavellinas (suroeste del pueblo), se encontraba una fuerza de artillería comandada por Matías de Vargas, José Leger y Federico Martínez.


Batalla del 19 de Marzo
la Guerra por la Independencia Dominicana
Fecha19 de marzo de 1844
LugarAzua
ResultadoVictoria dominicana
Beligerantes
Bandera de República Dominicana. República DominicanaBandera de Haití. Haití
Comandantes
Bandera de República Dominicana. Pedro Santana
Bandera de República Dominicana. Antonio Duvergé
Bandera de Haití. Charles Hérard
Bandera de Haití. Gral. Souffrand
Fuerzas en combate
2,200 regulares y milicianos10,000 regulares
Bajas
Se desconoceCuantiosa
Cronología
Anterior
Batalla Cabeza de Las Marías
Batalla del 19 de MarzoPosterior
Batalla del 30 de Marzo



viernes, 1 de marzo de 2013

El Método Apriorístico en el Periodismo Dominicano.



      Con el pasar del tiempo vemos como los profesionales de la comunicación se distancian de la esencia que le dio nacimiento a su oficio.

     Muchas veces se dejan embargar por el sensacionalismo politiquero, dejando entre ver con tal acción que no se ajustan debidamente a los deberes profesionales que sostiene su profesión.

     Utilizar el método apriorístico, es emitir noticias, opiniones, comentarios, y acusaciones en los diferentes medios de comunicación sin haber previamente desarrollado la investigación de lugar, aunque se podría justificar que  un error en la fuente periodística es la responsable cuando se comete una acción poco profesional,  pero sabemos

     Tal y como esta establecido en el capitulo I (DE LA LIBERTAD DE PRENSA E INFORMACION), del Código de Ética del Periodismo Dominicano, en sus cinco artículos recoge  la manera de cómo debe accionar un periodista en la obtención de la información, haciendo énfasis en que el periodismo es un servicio de interés social, por otra parte establece el referido Código de Ética que el periodista defenderá el derecho universal de las personas a ser bien informadas, es por ello que me he motivado a redactar esta breve nota, tratando de generar conciencia en nuestros comunicadores, para alcanzar un mejor periodismo.

     Siempre me ha motivado la comunicación, la buena comunicación en un espacio meramente democrático, donde fluyan las opiniones en un abanico de ideas,  y precisamente por excesos cometidos por quien suscribe ya que nadie es perfecto, y partiendo de que errar es de humano, y rectificar de sabios, trato de orientar humildemente.

     Vemos como el capitulo II del mencionado Código de Ética, habla de los deberes y derechos ante la sociedad que tiene el periodista, donde en ocho artículos recoge el compromiso social del periodista y su obligación con la buena comunicación.

     Ahora me centrare en el capitulo VII, que habla de los Actos contra la profesión periodística, dicho capitulo recoge en síntesis mi articulo referente a los actos antiéticos.

     Entiendo que la independencia es difícil para ser humano alguno, pero la objetividad JAMAS, debe perderse, y es por ello que lamentablemente con todo el dolor de mi alma, veo como nuestros medios de comunicación mas bien parecen ser seccionales de los diversos partidos políticos, donde mediante acciones politiqueras, se juega con la moral de todo el mundo, partiendo de que debe imperar la  Libertad de Prensa, que es un principio universal respetado por todas las naciones que aspiran a consolidarse democráticamente hablando.

     Vemos como se aglomeran por resentimiento, odio, fanatismo, empecinamiento, etc, tanto hacia un sector como hacia el otro, cuando debe primar la objetividad, esto es olvidarse de su filiación, sentimiento, o pasión política, social y religiosa durante el ejercicio de la labor profesional. Estas características dan nacimiento al sensacionalismo mediático, y por ende al distanciamiento de la esencia como génesis del periodismo.

     Espero juiciosamente que nuestro periodismo en vez de seguir desconectándose de su misión de bien  comunicar, más bien se centre en su responsabilidad social.


jueves, 28 de febrero de 2013

Criterio para destituir un funcionario publico.


El criterio que debe primar para la destitución de un funcionario público, es que hayan elementos suficientes como para procesarle judicialmente, esto posterior a una prudente y exhaustiva investigación.

Independientemente de esto entiendo, y valoro como debida que mediante una resolución del ejecutivo, (entiéndase decreto), los Ministros y Directores Generales no durasen en el cargo mas allá de un ano, para evitar que la costumbre desarrolle la mala confianza.

Estamos consciente de que el buen funcionamiento de un gobierno no dependerá estrictamente de este tipo de accionar por parte de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo, pero esto bien podría incidir en generar mecanismos  que vayan acorde con el buen accionar ético de los funcionarios.

Igualmente reconozco que se requiere una aptitud enérgica, firme y decidida de parte del primero dentro de sus iguales cuya vocación vaya rodeada de la dignidad moral.

Nuestros gobernantes no deben ceder ante las presiones, sino mas bien tener organismos que cumplan su misión de investigar buscando elementos de responsabilidad.

Esto no quiere decir que estemos de acuerdo con acciones irregulares que bien pudieran cometer algunos funcionarios públicos, de lo que no tenemos pruebas en el momento, soy mas bien partidario de que todo funcionario publico del que el rumor publico indique (no de manera malsana, ni politiquera), que haya incurrido en acciones ilícitas, actos de corrupción, nepotismo, etc., sea suspendido de su puesto, durante se desarrolle dicha investigación y de esta arrojar suficientes elementos que puedan facilitar la buena confección de una acusación sólida,  (presupuestos) entonces destituirle.

Cuando se destituye a un funcionario que ha sido sujeto de críticas por haber violentado las normas morales y éticas, que sustentan nuestra sociedad, y no se lleva a cabo al menos una investigación, se da una mala señal.   

viernes, 25 de enero de 2013

Conociendo a nuestro padre de la patria Juan Pablo Duarte y Díez.



Juan Pablo Duarte Díez (26 de enero de 1813 - 15 de julio de 1876) fue un liberal, visionario y activista dominicano, a quien se le conoce como uno de los Padres Fundadores de la República Dominicana junto a Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez. Además ideó y presidió la organización político-militar clandestina La Trinitaria, la cual fue creada para luchar contra la invasión haitiana.

Desde el exilio, Duarte supervisó y financió la guerra de independencia llevada a cabo por sus compañeros de lucha, habiendo quedado en ruinas y abrazando la idea de libertad hasta el final de sus días. Su liderazgo lo convirtió en blanco de las más viles infamias que lo llevaron a ser expulsado de la nueva nación en varias ocasiones. Su visión liberal se vio socavada por las élites conservadoras que pretendían someter la nueva nación a las potencias coloniales y volver al regionalismo tradicional. Sin embargo, sus democráticos ideales, aunque un tanto imprecisos, han servido como principios rectores para la mayoría de los gobiernos dominicanos. Su iniciativa lo convirtió en un mártir político a los ojos de las generaciones posteriores. Históricamente, Duarte ha sido considerado como el «padre de la patria».

Duarte nació en el seno de una familia de clase media de la época colonial que se dedicaba al comercio de artículos de marina y ferretería en la zona portuaria de Santo Domingo. Pronto su familia se vería cada vez más involucrada en la causa de Juan Pablo convirtiéndose en su soporte; sus hermanos Rosa y Vicente estuvieron muy activos en los movimientos independentistas realizados por su hermano.

En 1842, Duarte se convirtió en un oficial de alto rango de la Guardia Nacional, dirigida por el Gobierno haitiano. En 1843 participó en la Revolución Reformista contra la dictadura de Jean Pierre Boyer, quien amenazaba con invadir la parte occidental de la isla con intención de unificarla. Después de derrotar al presidente haitiano Charles Herard y tras conseguir la independencia dominicana en 1844, se formó una Junta que designaría al primer gobernante de la nación; la mayoría de los miembros votó por Duarte para presidirla pero él declinó tomando el cargo en su lugar Tomás Bobadilla.

Duarte sostuvo fuertes desacuerdos con el terrateniente conservador Pedro Santana, quien veía las ideas de Duarte inviables. Con todo esto, un Santana fortalecido y forzado a varios destierros, Duarte murió exiliado en Venezuela en 1876.

Primeros años

Duarte nació el 26 de enero de 1813 en el Santo Domingo colonial (actual Ciudad Colonial) durante el periodo de la España Boba. Hijo de Juan José Duarte Rodríguez, un próspero comerciante español procedente de Vejer de la FronteraCádizEspaña y Manuela Díez Jiménez, seibana hija de padre español y madre dominicana. Duarte fue el cuarto de once hermanos, siendo los más conocidosVicente Celestino, comerciante de madera y Rosa Protomártir, quien se desempeñaba como periodista y maestra; ambos tuvieron una activa participación en la causa de su hermano.
En 1802 los padres de Duarte, emigraron desde la colonia española en Santo Domingo a MayagüezPuerto Rico, evadiendo la imposición del estado francés en el lado oriental de la isla. Esta transformación de la parte colonial de la isla se hizo evidente el año anterior, cuando Toussaint Louverture, el gobernador de Saint Domingue (actual Haití), una colonia francesa situada en el tercio occidental de La Española, tomó el control de Santo Domingo, situado en la parte oriental de la misma. En ese momento, Francia y Saint Domingue estaban pasando por exhaustivos movimientos sociales, es decir, la Revolución Francesa y la Revolución Haitiana. En la ocupación de la parte española de la isla, el legendario gobernador negro Louverture, estaba siguiendo las indicaciones otorgadas por los gobiernos de Francia y España en la Paz de Basilea, firmado en 1795, en el cual España le había cedido la parte española a Francia.
A su llegada a Santo Domingo, Louverture inmediatamente abolió la esclavitud, aunque la abolición se llevó a cabo completamente en 1822. Además, convirtió al francés las viejas instituciones coloniales españolas. Puerto Rico seguía siendo una colonia española, y al estar Mayagüez tan cerca de La Española, al otro lado del Canal de la Mona, se había convertido en refugio para los que como los Duarte, no aceptaban el gobierno francés. La mayoría de los historiadores suponen que el primer hijo de los Duarte, Vicente Celestino, nació allí en Mayagüez. La familia regresó a Santo Domingo en 1809, después de que la Guerra de la Reconquista devolviera el lado oriental de La Española al control español.
En 1819, Duarte se inscribió en la escuela del Prof. Manuel Aybar donde aprende lectura, escritura, gramática y aritmética.
El 1 de diciembre de 1821 Duarte tenía apenas ocho años cuando el escritor y político José Núñez de Cáceres declara la breve independencia del dominio español, y cambió el nombre de la excolonia española a Haití Español. El grupo selecto y privilegiado de las personas que él representaba estaban cansados de ser ignorados por la Corona, y algunos estaban preocupados también con el nuevo giro liberal en Madrid. Su hazaña no fue un hecho aislado. La década de 1820 fue una época de profundos cambios políticos en todo elMundo Atlántico español, que afectaba directamente la vida de la pequeña burguesía como Los Duarte. Comenzó con un conflicto desmoralizador entre realistas y liberales en la Península Ibérica, que hoy se conoce como la Guerra Civil Española, 1820-1823. Sin embargo, los eventos de emancipación de 1821 en Santo Domingo fueron diferentes a las demás del continente, ya que duró poco. Los historiadores hoy en día han llamado este breve episodio como la Independencia Efímera. Este suceso culminó con la casi inmediataocupación haitiana del territorio dominicano por el ejército del presidente haitiano Jean Pierre Boyer el 9 de febrero de 1822. El gobierno provisional de Núñez de Cáceres pidió el apoyo del nuevo gobierno republicano de Simón Bolívar, pero fue ignorado. A pesar de no ser consciente de lo que estaba pasando en ese momento debido a su corta edad, en los años posteriores Juan Pablo Duarte miró hacia atrás lleno de nostalgia, deseando que hubiera durado.

Lucha por la independencia

El presidente haitiano Jean Pierre Boyer envió un ejército invasor que se hizo cargo de la parte oriental de La Española. Los haitianos abolieron la esclavitud de una vez por todas, y ocuparon Santo Domingo de manera oficial unificándola con Haití. Las luchas entre Boyer y la élite colonial ayudaron a producir una migración masiva de colonos. Se pretendía mantener la isla en manos de las potencias imperiales europeas, como una manera de salvaguardar la Revolución Haitiana. También llevó a la clausura de la universidad, y finalmente, a la eliminación de la élite colonial y la creación de una nueva clase dominante, la burguesía en alineación con el gobierno haitiano. El 6 de enero de 1823, Boyer decretó el reclutamiento en el ejército haitiano de todos los jóvenes entre 16 y 25 años. Dicha medida hizo que la Universidad de Santo Domingo, perdiera sus estudiantes y por ende tuviera que cerrar sus puertas. El 14 de noviembre de 1824, Boyer estableció el francés como idio­ma oficial, único y obligatorio en los actos de los tribuna­les, del estado civil y de los notarios públicos en toda la isla.
Después de haber viajado gran parte de Europa por cuestiones académicas entre 1828 y 1831, y haberse encontrado en medio de laRevolución de Julio, Duarte regresó a Santo Domingo decidido a iniciar un movimiento revolucionario.
Fundación de La Trinitaria
Juan Pablo Duarte fue el líder y fundador del movimiento secreto al cual llamo La Trinitaria, en donde exponía sus ideales y pensamientos en pro de la libertad dominicana.
El 16 de julio de 1838 Duarte fundó una sociedad secreta a la cual llamó La Trinitaria, que ayudó a socavar la ocupación haitiana. Algunos de sus primeros miembros incluyeron: Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfáu y Juan Nepomuceno Ravelo (más adelante se unirían Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez, adquiriendo un rol protagónico junto a Duarte).
Los trinitarios hacían su trabajo político a partir de una estructura celular clandestina. Los iniciados hacían el juramento de luchar por la independencia de la República Dominicana bajo el lema "Dios, Patria y Libertad".
En 1840 para sus actividades públicas constituyeron otra sociedad llamada La Filantrópica, que llevaba por lema "Paz, unión y amistad", y tenía una presencia más pública, tratando de difundir las ideas veladas de liberación a través de escenarios teatrales. Entre las obras que se llegaron a representar están: "Roma Libre" del dramaturgo italiano Vittorio Alfieri"La viuda de Padilla" de Francisco Martínez de la Rosa, "Un día del año 23 en Cádiz" de Eugenio de Ochoa, entre otras. Luego de varios intentos fallidos, los trinitarios no se sentían a vasto y fundaron La Dramática. En esta tercera sociedad, todos los trinitarios ahora se dedicaban a la actuación.
Para ese momento el régimen impuesto por Boyer se había transformado de un gobierno liberal y progresista a una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original. Los trinitarios se unen al movimiento revolucionario haitiano denominado La Reforma que derrocó a Boyer en febrero de 1843, colocando a Charles Hérard en la presidencia de Haití.
Duarte encabezó dicho movimiento en la ciudad de Santo Domingo, desempeñando un papel decisivo que lo convierte en el líder político principal en ese entonces. Pero delatadas las actividades independentistas de los trinitarios, el nuevo presidente Hérard encabeza una ocupación militar de las provincias dominicanas con el objetivo de desarticular al liderazgo separatista.

Primer exilio y declaración de independencia

Retrato al óleo de Juan Pablo Duarte. Réplica exacta de la única fotografía que se conserva de él
En 1843, en pleno preparativo para organizar el movimiento de independencia, Duarte tiene que abandonar el país de manera clandestina hacia Curazao por su conducta insurgente, donde le sorprende la noticia de la muerte de su padre el 25 de noviembre de ese año. Entonces, Duarte le indica a su madre vender el negocio familiar para financiar la revolución independentista.
En su ausencia, Sánchez tuvo que tomar las riendas del movimiento y realiza una alianza con el sector separatista conservador encabezado por Tomás Bobadilla y Briones y Buenaventura Báez, surgiendo el Manifiesto del 16 de enero de 1844. Todo esto, junto con la ayuda de muchos que querían librarse de los haitianos que gobernaban sobre los dominicanos condujo a la proclamación de la independencia el 27 de febrero 1844.

Regreso: primera constitución dominicana

Juan Pablo Duarte regresó a Santo Domingo días después de declarada la independencia del país el 27 de febrero de 1844, cargado de las armas que había comprado en Curazao con el dinero de su propia familia, siendo recibido apoteósicamente como Padre de la Patria y designándosele como general del ejército y vocal de la Junta Central que gobernaba la naciente república. Duarte fue apoyado por muchos como candidato a la presidencia de la república. Mella lo declara presidente, pero Duarte declina diciendo que sólo aceptaría si votaran por él la mayoría de los dominicanos.
Duarte tenía un concepto definido de la nación dominicana y de sus integrantes. En esa época redactó un proyecto de constitución que dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a todas las razas, sin excluir ni dar predominio a ninguna. Su concepción de república era la de un patriota republicano, anticolonialista, liberal y progresista.

Diferencias con Santana: segundo exilio

Enviado a combatir al ejército haitiano, entra en contradicciones con Pedro Santana, terrateniente, jefe del ejército en el sur del país y uno de los principales caudillos del sector conservador, de tendencias colonialistas y anexionistas.
El 26 de mayo de 1844, Tomás Bobadilla, jurista y primer gobernador de la nueva Junta, propuso que la república fuera protectorado de Francia. Como dicho sector se había adueñado del poder y tenía mayoría en la recién creada Junta Central Gubernativa para imponer la conversión del nuevo país en un protectorado francés. El 9 de junio, Duarte encabezó junto a Sánchez un golpe de estado que destituyó a Bobadilla y sustituyó los miembros conservadores de la Junta Central por otros liberales. Esta nueva Junta, ahora encabezada por Sánchez, envió a Duarte y a Mella a la región norte a conseguir apoyo. En julio, el ejército del norte proclamó a Duarte como presidente. A pesar de que Duarte no aceptó, Santana protesta y apoyándose en el ejército del sur, entró a Santo Domingo y disolvió la Junta que presidía Sánchez, creando otra. En agosto, Santana dispuso el apresamiento de Duarte, quien se rehusaba volver al dominio español. Sin embargo, se dejó apresar para evitar una guerra civil que pudiera ser aprovechada por los haitianos; y el 10 de septiembre, Santana declaró a Duarte, Sánchez, Mella y otros liberales "traidores a la Patria" enviándolos al exilio en Hamburgo. Tras una breve estancia de en Hamburgo, el 30 de noviembre se trasladó a La Guaira, donde su familia completa, ahora sumida en la miseria, también había sido desterrada por Santana.
En febrero de 1845, estando en Caracas, recibe la noticia del fusilamiento de María Trinidad Sánchez. Asumiéndose culpable de esta muerte, y rechazando la idea de alentar una guerra civil, Duarte desaparece de la vida pública, internándose en la selva venezolana. Después de escribir su libro "La Cartera Del Proscripto" se radica en la ciudad de Angostura, donde pierde todo contacto con amigos y familiares por más de quince años.
En 1861, debido una vez más a las invasiones haitianas, el desorden interno, y su mal gobierno, Santana volvió el país en una colonia española (conocida como la Anexión a España). Por esta acción, fue galardonado con el título de Marqués de Las Carreras por la reinaIsabel II.
En 1862, Duarte reaparece en Caracas para organizar junto a su hermano Vicente Celestino una pequeña expedición.
El 24 de marzo de 1864, Duarte regresa a Santo Domingo para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en armas de Santiago de los Caballeros. Este gobierno decidió nombrarlo su representante en el exterior con la misión de obtener apoyo de Venezuela y los demás países en la lucha militar contra España.

Último exilio, muerte, legado y honores

Retrato de Juan Pablo Duarte en sus últimos años
El 7 de junio de 1864, Duarte fue enviado como cónsul al exterior, con el objetivo de recolectar fondos para la causa restauradora, la decisión no buscaba más que sacarlo del camino. Esta hipótesis, sin embargo, no ha sido comprobada. Aunque la actitud del Gobierno Restaurador no fuera esa, la misión encargada a Duarte terminó por convertirse en otra especie de exilio. Aunque le habían cedido una pensión honorífica, terminaron incumpliéndola y Duarte se quedó con su familia subsistiendo de una fábrica de velas en Venezuela.
A pesar de que el presidente Ignacio María González le pidió que regresara, esta vez la ausencia fue definitiva. Duarte murió el 15 de julio de 1876 en Caracas. Sus restos fueron trasladados a suelo dominicano en 1884, irónicamente, por el gobierno de Ulises Heureaux (de ascendencia haitiana), quien lo declaró Padre de la Patria junto a Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella. Sin embargo, no fue hasta 1944 que los restos de los tres héroes nacionales fueron sepultados en el lugar que se hizo el disparo que los elevó a la leyenda, el Altar de la Patria (su actual morada).
Altar de la Patria donde reposan los restos de Duarte junto a Sánchez y Mella.
Duarte logró establecer una República libre, que a través del proceso de votación, podría dar lugar a una democracia donde todos los ciudadanos, en teoría, pudieran ser iguales y libres.
Los viajes de estudios que realizó a Europa en su adolescencia, continente donde se debatían e imponían ideas liberales resultantes de la Revolución Francesa, influyó mucho en sus actitudes posteriores en las luchas independentistas.
Es considerado como héroe nacional y padre de la democracia en la República Dominicana. Además se le atribuye ser el precursor del teatro dominicano al ser el primero en promover eventos teatrales mediante las sociedades La Filantrópica y La Dramática, las cuales tenían como fin presentar obras teatrales alusivas a la libertad dominicana.
Una de sus frases más emblemáticas fue sin lugar a dudas "¡Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor!", la cual dejó una gran impronta en el pueblo dominicano.
El Pico Duarte, la montaña más alta del Caribe, un parque en Nueva York, y otros lugares de interés llevan su nombre.
Su casa natal fue convertida en un museo. En la misma vivió la familia Duarte-Diez desde su llegada a Santo Domingo hasta su exilio.
En la ciudad de Nueva York existe un parque llamado Juan Pablo Duarte Square en su honor. El 26 de enero de 1978, en el aniversario 165 del nacimiento de Duarte, el Consulado dominicano en esa ciudad, erige una estatua en el mismo parque.
En el 2000, el alcalde de Nueva York de ese entonces Rudolph Giuliani firmó un proyecto de ley agregando el nombre Juan Pablo Duarte Boulevard a la St. Nicholas Avenue para el tramo de la Décima Avenida y West 162nd Street hasta la intersección de West 193rd Street y Fort George Hill.
En conmemoración del 167.º aniversario de la Independencia Nacional de la República Dominicana, el 24 de febrero de 2011, fue inaugurada una estatua suya en el Jardín do Campo Grande, frente a las instalaciones de la Embajada de la República Dominicana enLisboa.1

Vida privada

La vida privada de Duarte hasta la fecha es tema de discusión. Se sabe que fue un poeta empedernido, recitando versos con mucha frecuencia. Además tocaba la guitarra, el piano y la flauta. Era seguidor del Romanticismo.
Durante su adolescencia, mantuvo una relación con María Antonia Bobadilla. La relación se llegó a formalizar terminando años después, debido a los constantes viajes de Duarte.
Su relación más controvertida fue, sin lugar a dudas, la que mantuvo con su prima hermana Vicenta Díez, con quien supuestamente tuvo 2 hijas: María del Carmen Sandalia y Sinforosa. Varios historiadores e investigadores han debatido sobre la existencia o no de Vicenta Díez de quien no se ha encontrado documento alguno donde se verifique que haya existido, por lo que algunos afirman Duarte ni se casó ni tuvo descendencia. Las fechas en las que Duarte mantuvo estas supuestas relaciones no se conocen, dada la imprecisión sobre su vida privada y a los últimos años de su vida en el exilio.

*Tomado de: es.wikipedia.org







miércoles, 9 de enero de 2013

La República Dominicana: Migración y Soberanía.


La Guerra de la Independencia Dominicana le dio a la República Dominicana su independencia de Haití en 1844. Antes de la guerra, toda la isla La Española había estado bajo el dominio haitiano durante 22 años cuando Haití ocupó el nuevo Estado independiente llamado Haití Español en 1822. Después de los esfuerzos hechos por patriotas dominicanos para independizar el país del dominio haitiano sobrevinieron una serie de batallas que sirvieron para consolidar la misma (1844-1856). Los haitianos hacían ataques incesantes para volver a dominar la recién creada República, pero con resultados fallidos.
Esta acción de independencia fue llevada a cabo por nuestro padre de la patria Juan Pablo Duarte Díez además de un conjunto de hombres que con anhelo y decisión defendieron los mejores intereses de nuestra nación.
Toda nación en el mundo que goce de Libertad, Soberanía e Independencia, como la República Dominicana, tiene pleno derecho a trazar sus propias limitaciones migratorias, mediante un flujo planificado de ciudadanos que con buena fe se insertan en nuestro país.
Teniendo presente, quienes entran a nuestro país, a que vienen, hacia donde van, que tiempo pretenden durar en nuestro territorio, etc, estas son apenas algunas características de lo que ha de ser una planificación de Estado, tendente a garantizar la paz y tranquilidad que todos nos merecemos.
Estas acciones vendrían a dar resultados excelentes si se lleva a cabo a plenitud tal como se ha concebido. Ahora bien estas acciones, son llevadas a cabo dentro del marco del respeto de los derechos humanos, de los diversos organismos internacionales que velan por el respeto integro de los ciudadanos tal como es la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, así como la Comisión de los Derechos Humanos, entre otras, de los cuales nuestra nación es signataria.
Toda nación que aspire a prosperar y alcanzar un progreso sostenido y cualitativo, debe limitar su migración, bajo la debida planificación.
Hemos visto como con cierto nivel de perversidad los mayores responsables de la desgracia de nuestros vecinos Haitianos, entiéndase Estados Unidos de América, Francia y Canadá tratan de enviarles a otros la carga de sus errores, como una forma de desconectarse irresponsablemente de su compromiso con la comunidad internacional. 
No se puede ocultar que en gran manera esta acción imprudente y chantajista por parte de la trilogía de países antes mencionado, ha hecho mermar el avance y desarrollo sostenido que debió alcanzar nuestra querida nación, ya que esos ciudadanos Haitianos han desplazado a nuestros nacionales de gran parte representativa en el sector informal, de manera injusta e inconcebible.
Actuar con apego y respeto a un Reglamento de Migración, el cual emana de parte de nuestros legisladores, encargados de establecer la normativa que vaya a regir nuestra nación, y que tiene como única función y misión velar por la buena regulación de la migración.
Basta ya, de chantajes, presión, y acciones extorsionista al Estado dominicano, por parte del trió o imperio del mal, pese a todo ello la República Dominicana sera siempre Libre, Independiente y Soberano, de toda potencia extranjera.
Termino este articulo recordando esta bellisima frase del padre de la patria Juan Pablo Duarte Díez "En Santo Domingo no hay más que un pueblo que desea ser y se ha proclamado independiente de toda potencia extranjera, y una fracción miserable que siempre se ha pronunciado contra esta ley, contra este querer del pueblo dominicano".JPD